El siglo de Buero Vallejo

24-09-2016

Dibujos de Buero Vallejo en «La Voz de la Sanidad», 1937-1939.

Dibujos de Buero Vallejo en «La Voz de la Sanidad», 1937-1939. Exposición de la BNE.

El próximo 29 de septiembre se cumplirá el primer centenario del nacimiento del dramaturgo y académico Antonio Buero Vallejo (1916-2000). La Biblioteca Nacional de España (BNE) se ha sumado a este aniversario con la exposición titulada «Del dibujo a la palabra. Centenario de Antonio Buero Vallejo», que podrá visitarse hasta el 6 de noviembre.

La muestra es un recorrido por la obra y la trayectoria profesional del autor de Historia de una escalera, desde sus primeros dibujos hasta su último estreno, Lázaro en el laberinto. El propósito de la BNE con esta exposición es «poner de manifiesto la importancia que la figura del dramaturgo Antonio Buero Vallejo tiene en la historia de la literatura española. Testigo lúcido de la época en la que transcurrió su vida, Buero marcó el camino que han seguido muchos dramaturgos españoles, llegando a ser una figura clave de la escena literaria de la segunda mitad del siglo xx».

ACADÉMICO DESDE 1972

Buero Vallejo, que ocupó la silla X de la RAE, tomó posesión de su plaza el 21 de mayo de 1972 con el discurso titulado García Lorca ante el esperpento. Le respondió, en nombre de la corporación, Pedro Laín Entralgo. Fue tesorero entre 1978 y 1986 y vocal adjunto de la Junta de Gobierno de la RAE de 1976 a 1978.

Antonio Buero Vallejo se sintió desde muy joven atraído por la pintura, «pero los azares de la guerra le llevaron hacia otro lado: el teatro». Un teatro, el suyo, «respetado y admirado en los escenarios de todo el mundo», en palabras de Alonso Zamora Vicente en su Historia de la Real Academia Española (1999, 2015).

De 1934 a 1936 Buero realizó estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Antes, en 1933, tal como recuerda Mariano de Paco en el Diccionario biográfico español (2011), recibió el primer premio del Certamen Literario de la Federación Alcarreña de Estudiantes por su cuento El único hombre.

 

Ingreso de Antonio Buero en la RAE (1972). © Foto ABC

Ingreso de Antonio Buero en la RAE (1972). © Foto ABC

AUTOR TEATRAL

En 1948 Buero presentó En la ardiente oscuridad e Historia de una escalera al Premio Lope de Vega, convocado por el Ayuntamiento de Madrid. La segunda de las obras recibió el galardón por unanimidad y se estrenó el 14 de octubre de aquel mismo año en el Teatro Español de Madrid con «una excelente acogida de la crítica y éxito de público».

Al año siguiente, el 19 de diciembre de 1949, se representó la única pieza en un acto de Buero, Las palabras en la arena, primer premio de la Asociación de Amigos de los Quintero. Desde entonces, sus textos —que han sido traducidos a más de veinte idiomas— empezaron a representarse en el extranjero. El primer estreno fue Historia de una escalera, en el Teatro Abreu de Ciudad de México en 1950, al que siguió En la ardiente oscuridad en el Riviera Auditorium de Santa Bárbara (California) en 1952.

LA CENSURA

No obstante, en los años sesenta Buero tropezó con la censura, que le impidió llevar a escena alguna de sus obras. Además, la firma, junto con otros cien intelectuales, de una carta de protesta por el trato dado por la policía a los mineros asturianos le causó, como señala el biógrafo Mariano de Paco, «el desvío de editoriales y empresas», viéndose obligado a viajar a Estados Unidos con el fin de pronunciar conferencias en distintas universidades. Buero no pudo estrenar hasta 1967 El tragaluz, que obtuvo un gran éxito de público y crítica.

«Con más de una treintena de obras que, salvo en tres casos, han pasado a la escena», Buero recibió numerosos reconocimientos, entre los que destacan el Premio Nacional de Teatro, obtenido en cuatro ocasiones —1956, Hoy es fiesta; 1957, Las cartas boca abajo; 1958, Un soñador para un pueblo, y 1980, por el conjunto de su producción—; el Premio María Rolland —en 1956 por Hoy es fiesta, en 1958 por Un soñador para un pueblo, y en 1960 por Las Meninas—; el Premio Miguel de Cervantes en 1986 y el Premio Nacional de las Letras Españolas en 1996 —estos dos últimos otorgados por primera vez a un dramaturgo—. Además, los premios de la Fundación Juan March, de la Crítica de Barcelona, Larra, Leopoldo Cano, El Espectador y la Crítica, Max de honor, entre otros.

Su última obra, Misión al pueblo desierto, subió al escenario del Teatro Español el 8 de octubre de 1999, cincuenta años después de que se representara en el mismo lugar su primera pieza estrenada. Al año siguiente, murió en Madrid a los ochenta y tres años.

ACTIVIDADES DEL CENTENARIO

El pasado 29 de enero comenzaron las conmemoraciones del nacimiento de Antonio Buero Vallejo con un homenaje en el Ateneo de Madrid. Desde entonces distintas actividades recuerdan la efeméride. La Diputación de Guadalajara ha organizado un amplio programa de actos que comenzarán el próximo 29 de septiembre y finalizarán en 2017. Habrá exposiciones, representaciones de distintas obras teatrales del autor y mesas redondas que analizarán su obra.

La BNE, además, ofrecerá el día 26 de septiembre una mesa redonda sobre el autor en la que participarán Ruth Rubio, Esther Ríos Navarro y Manuel Canseco.

Por su parte, el Instituto Cervantes tributará un homenaje a Antonio Buero Vallejo el 29 de septiembre, a las 18:30 horas, en su sede central de Madrid.