Fallece Martín de Riquer, decano de los académicos

17-09-2013

Martín de Riquer

Martín de Riquer. Fototeca de EFE.

La Real Academia Española sigue de luto. Apenas veinticuatro horas después de la muerte de Eduardo García de Enterría, hoy ha fallecido en Barcelona el filólogo Martín de Riquer.

El director de la corporación, José Manuel Blecua —que fue discípulo de Martín de Riquer en Barcelona— ha expresado las condolencias a su familia, en nombre de la institución.

La bandera ondeará a media asta en su memoria y el próximo pleno se suspenderá en señal de duelo, tal como marca la tradición.

El profesor Martín de Riquer (Barcelona, 3 de mayo de 1914-17 de septiembre de 2013) era el más antiguo de los miembros de número de la Real Academia Española.

Fue elegido académico (silla H), el 17 de diciembre de 1964 e ingresó en la corporación el 16 de mayo de 1965 con el discurso titulado Vida caballeresca en la España del siglo XVLe respondió, en nombre de la institución, Dámaso Alonso.

Doctor en Filología Románica, Martín de Riquer, conde de Casa Dávalos, fue  catedrático de Literaturas Románicas de la Universidad de Barcelona, doctor honoris causa por las universidades de La Sapienza (Roma) y de Lieja (Bélgica), correspondiente de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, de la Real Academia Gallega, del Centro de Cultura Valenciana y miembro de una veintena de asociaciones internacionales. Presidió la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona (1963-1996).

Entre sus trabajos destacan, además de los dedicados a Cervantes y al QuijoteLos trovadores (1975), Historia de la Literatura Universal (1957-1959), Historia de la Literatura Catalana (1964-1966), Estudios sobre el Amadís de Gaula (1987) y Reportajes de la Historia escrito en colaboración con su hijo Borja de Riquer (2010).

Senador por designación Real en las Cortes Constituyentes (1977-1979), Martín de Riquer había recibido, entre otras distinciones, el Premio March (1962), el Premio Ramón Llull (1970), el Premio Nacional de Literatura Catalana a la investigación sobre literatura catalana (1985), el Premio Internacional Menéndez Pelayo (1990), el Premio Nacional de Ensayo por Aproximació al Tirant lo Blanc (1991), el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (1997), el Premio Nacional de las Letras Españolas (2000) y el Premio Bartolomé March (2003) por su ensayo Para leer a Cervantes.

En 2005 fue galardonado con la Medalla de Oro de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).