Gracián: vida, obra, tiempo

26-10-2016

Aurora Egido situó la vida y la obra de Gracián en su contexto histórico. Foto: Carmen Botán.

Aurora Egido situó la vida y la obra de Gracián en su contexto histórico. Foto: Carmen Botán.

Aurora Egido, académica y catedrática emérita de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza, participó ayer en los ciclos de la Fundación Juan March de Madrid con una conferencia sobre la vida y obra de Baltasar Gracián (1601-1658).

En la primera sesión Aurora Egido hizo una aproximación a la vida y a la obra del jesuita aragonés, situándola en el contexto cultural de su tiempo.

Según la profesora Egido, Baltasar Gracián «alcanzó con sus obras la categoría de clásico a la que siempre aspiró. Se convirtió en uno de los escritores más relevantes de la literatura española de su tiempo, siendo desde muy pronto traducido a diversas lenguas europeas por su clasicismo y su capacidad de traspasar los espacios de tiempo para ser leído y releído».

La académica subrayó que la dificultad de sus escritos no impidieron a Gracián contar con un selecto número de lectores en todo el mundo: «Sus obras reclaman una lectura activa, lectores discretos que pongan toda su cultura y su inteligencia, y hasta sus cinco sentidos, para interpretarlas. […] Gracián apela a que del mundo de los libros pasemos al libro del mundo y al mundo de la persona para que los descifremos, los leamos y saquemos de todo ello una nueva lección».


GRACIÁN Y ARAGÓN

Según recordó ayer Aurora Egido, «Gracián no aparece en el Aragón de su siglo como un escritor superior frente a tantos nombres de esa zona que el tiempo ha dejado en el olvido, pero alcanzó, por el contrario, una apreciación más allá de su región y de su tiempo. El jesuita rescató, pese a ello, a numerosas autores de su tierra en la Agudeza y arte del ingenio y en otras obras suyas, autores que hoy apenas se recuerdan mientras que él brilla por su ausencia o con escasos vislumbres en la historiografía aragonesa de su tiempo. El hecho de que no perteneciera a ninguna academia ni aparezca en ninguna justa literaria no deja de ser significativo. Gracián ejemplifica así toda una vida de ocultación».

A su vez, mostró el camino que lleva desde su primera obra El héroe a la novela alegórica de El criticón, «libro que Schopenhauer consideró uno de los mejores del mundo». También mencionó Oráculo manual y arte de prudencia, que se ha convertido en paradigma de la postmodernidad.

El ciclo continuará el próximo jueves, 27 de octubre, en el salón de actos de la Fundación.

Aurora Egido en la Fundación March. Foto Carmen Botán.

Aurora Egido en la Fundación March. Foto Carmen Botán.